- Bancamía y la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) presentaron recientemente un informe sobre “La pobreza del futuro”, proyectada hacia el año. La investigación encontró que estará moldeada por cinco fuerzas: los conflictos, el clima, la edad, el algoritmo y los datos.
- Según cifras del modelo de medición de impacto de Bancamía, 43% de los microempresarios atendidos por la entidad superan la línea de pobreza tras dos años de relación con el Banco, el 20% ya generan empleo y el 60% mejoran su renta.
- Un modelo de ‘Finanzas Productivas’ que proporcione acceso a productos de crédito, ahorro, seguros y procesos de educación, así como la disposición de herramientas digitales, permite a los microempresarios estructurar fuentes de ingresos, elementos necesarios para que avancen en su salida de la pobreza.
Bogotá, octubre 16 de 2026. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemora cada 17 de octubre el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, con el propósito de generar conciencia sobre la necesidad de poner en marcha acciones que contribuyan a que más personas vivan en condiciones dignas, basadas en la generación de ingresos, acceso a educación, fuentes de empleo, vivienda y protección social, entre otras realidades que deben ser analizadas con mayor profundidad, entendiendo el mundo actual y lo que se proyecta en los próximos años.
En ese contexto, Bancamía y la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) presentaron recientemente un informe sobre “La pobreza del futuro”, proyectada hacia el año 2040. La investigación encontró que estará moldeada por cinco fuerzas: los conflictos, el clima, la edad, el algoritmo y los datos.
El reporte detalla que la pobreza en las siguientes décadas no dependerá exclusivamente de la informalidad laboral o la baja productividad, motores dominantes al hablar de problemas a solucionar para mejorar las condiciones de vida. A esto se sumarán nuevas causales que se distribuirán en vectores específicos como el clima, el territorio y el conflicto (17%); la falta de tiempo por cuidados no remunerados (14%); la vivienda y la deuda (12%); la exclusión digital (10%) y la vejez sin pensión (7%).
En Colombia, la realidad actual muestra, según el DANE, que la pobreza monetaria, al cierre de 2025, se sitúa en 28% y la extrema en 9,6%. Este panorama afecta mucho más a las poblaciones rurales (39,5%) y a las mujeres (32,3%).
Un modelo de ‘Finanzas Productivas’ para mitigar la pobreza
El aparato productivo más grande del país está representado en las microempresas (más del 90%), lo que hace necesario un modelo de inclusión financiera, productividad, capacidad de generar recursos, empleos y movilizar las economías territoriales, como un camino clave para la disminución de la pobreza.
Frente a este panorama, Bancamía ejecuta una estrategia basada en un modelo de ‘Finanzas Productivas’, orientado a la generación de ingresos, ahorros, excedentes, educación y protección para el desarrollo de las microempresas, a través del acceso a productos financieros y no financieros. La entidad atiende a más de 170.000 microempresarios: 70% se encuentran en condición de vulnerabilidad económica, el 56% son mujeres, el 37% viven en zonas rurales y el 30% a lo sumo tienen educación primaria.
Para responder a estos retos estructurales, ha sido fundamental desarrollar un ecosistema de atención centrado en proporcionar liquidez, capital productivo, seguros, productos de ahorro, inclusión digital y formación a la población vulnerable, que logre generar bienestar financiero.
“El microcrédito productivo debe ir más allá de ser un mecanismo transaccional de desembolso de capital de trabajo o inversión para consolidarse como un dinamizador social, estructural y estratégico. El objetivo es que el financiamiento se materialice en un fortalecimiento de inventarios, ventas y del desempeño comercial de la microempresa, que evolucione en una optimización de la inversión, se acompañe con mecanismos de protección y se traduzca en excedentes que generen ahorro”, explica Juan Camilo Flores, vicepresidente de Desarrollo Productivo de Clientes en Bancamía.
Para hacer seguimiento a la efectividad de ese acompañamiento integral a las microempresas que atiende, Bancamía y la FMBBVA han creado un modelo de medición de impacto, cuyos resultados muestran que el 43% de los clientes sale de la línea de pobreza tras dos años de relación con el banco, el 20% ya generan empleo y el 60% mejoran su renta.
«En Bancamía hemos comprobado que facilitar el acceso a productos financieros y brindar acompañamiento con educación para mejorar su salud financiera, así como poner a su disposición herramientas digitales que faciliten el uso y gestión de los recursos, permite a los microempresarios estructurar fuentes de ingresos continuas y construir un capital de respaldo, elementos necesarios para que avancen en su salida de la pobreza», puntualiza Flores.


