En 2020, cerca de 270.000 personas de menores ingresos fueron bancarizadas por Bancamía, entidad del GFMBBVA

En 2020, cerca de 270.000 personas de menores ingresos fueron bancarizadas por Bancamía, entidad del GFMBBVA
- El banco fue uno de los operadores para la entrega de los subsidios Ingreso Solidario del Gobierno Nacional y de Bogotá Solidaria en Casa - Renta Básica de la Alcaldía de la capital, trabajando en la ubicación de los beneficiarios y en la apertura de cuentas de ahorro para ellos.

- En un proceso facilitado por la digitalización de la apertura de una Cuenta de Ahorros de Trámite Simplificado y de geolocalización, Bancamía ubicó a miles de beneficiarios, llegó hasta la puerta de sus casas, habilitó sus oficinas y sus corresponsales para facilitar la entrega de las ayudas.

- Se entregaron recursos por más de $237.9000 millones en 162 municipios del país. El 69% de los beneficiarios fueron mujeres, el 92% pertenecían a los estratos 1 y 2 y el 46% eran amas de casa.
 
Bogotá, enero 28 de 2020/ Con el firme propósito de llegar hasta los beneficiarios del programa gubernamental Ingreso Solidario, los asesores de Bancamía, Sergio Pacheco y Víctor Madera, realizaron un recorrido de 45 minutos en moto, 30 minutos por el Río Magdalena en una pequeña lancha y 15 minutos caminando para llegar al corregimiento de Badillo en el municipio de Santa Rosa del Sur en el departamento de Bolívar, donde los esperaban más de 40 personas para abrir la cuenta de ahorros que les permitiría recibir la ayuda del Gobierno Nacional.

Fueron recibidos por la comunidad que esperaba a estos colaboradores del banco quienes, con una tableta y una aplicación, los bancarizaron para que en unos días pudieran empezar a recibir los giros de este programa. Como a ellos, a más de 182.100 colombianos de menores recursos, en 162 municipios, les fueron abiertas las cuentas en las que ahora reciben el Ingreso Solidario, movilizándose así más de $229.845 millones.

En Bogotá, para el programa Renta Básica de la Alcaldía, Bancamía fue el operador encargado de hacer la apertura presencial de las cuentas, a través de CADES, Oficinas y los hogares de beneficiarios adultos mayores o con alguna discapacidad como la señora María Griselda Roldan, una mujer de 53 años, quien fue atendida en su casa, en el barrio Fátima, hasta donde un asesor del banco llegó para abrirle su cuenta de Ahorros de Trámite Simplificado. En la ciudad, el banco hizo inclusión financiera a 87.700 personas en condición de pobreza y vulnerabilidad, con una movilización de recursos que superan los $8.110 millones.

De esta forma, en 2020 Bancamía logró incluir financieramente a cerca de 270.000 personas de bajos recursos. Del total de bancarizados, 69% son mujeres, 92% pertenecen a los estratos 1 y 2, 46% son amas de casa, 35% estudiantes, 20% viven en zonas rurales y el 44% a lo sumo tienen educación primaria. Para ello, entre las ayudas destinadas por el Gobierno y la Alcaldía de la capital, se movilizaron más de $237.900 millones.

Para alcanzar estas metas, el banco ha tenido que acelerar sus procesos de transformación digital, con el objetivo de facilitar la apertura de productos y servicios financieros fuera de las oficinas, y en el caso de los subsidios, trabajó importantes avances en geolocalización para encontrar a miles de beneficiarios de difícil ubicación. También fue importante movilizar a más de 1.100 asesores, con todos los elementos de bioseguridad, para llegar hasta donde estaban las personas que no podían salir de sus casas por su edad, condición física o ubicación geográfica.

Bancamía trabaja para que estos nuevos bancarizados se conviertan en usuarios digitales y así puedan seguir usando sus productos y servicios financieros sin salir de casa. A hoy, más de 60.000 personas que abrieron sus cuentas descargaron la aplicación de Banca Móvil o se registraron en la Oficina Virtual, logrando realizar cerca de 750.000 transacciones como: transferencias, recargas a celular, compras y pago de servicios públicos.

El presidente ejecutivo de Bancamía, Miguel Ángel Charria Liévano, dice que “más allá de números, poder hacer este proceso de bancarización es para la entidad la oportunidad de facilitar la entrega de unos recursos que representan el sustento de miles de familias, alimentación, vestuario o medicamentos, porque en medio de esta emergencia sanitaria las ayudas han mostrado ser un respiro para quienes han perdido sus empleos, sus microempresas se han visto afectadas o sus condiciones sociales, físicas o geográficas no les permiten generar recursos. Esto muestra que la inclusión financiera es mucho más que abrir una cuenta de ahorros u obtener un crédito, contribuye a generar bienestar, porque permite el acceso a productos y servicios que muchas veces movilizan microempresas”.