Emprendedora rural contó su historia en España durante celebración del Día Mundial de la Mujer Rural

Emprendedora rural contó su historia en España durante celebración del Día Mundial de la Mujer Rural
En un acto de la Fundación Microfinanzas BBVA, que opera en Colombia a través de Bancamía, Sandra Mendoza, microempresaria de San Antonio (Tolima) habló sobre los desafíos que ha enfrentado y superado por ser mujer y vivir en el campo.
 

“El acceso de los emprendedores a las nuevas tecnologías reduce el tradicional aislamiento de las zonas rurales, favoreciendo la cohesión económica y social”, ha afirmado el representante especial de FAO en España, Ignacio Trueba, en la clausura del encuentro.
 
29% de las microempresarias que atiende Bancamía son mujeres rurales. El 85% son madres de familia y el 43% a lo sumo tienen educación primaria.
 

Bogotá, octubre 16 de 2018/ En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Mujer Rural, el 15 de octubre en Madrid (España), la Fundación Microfinanzas BBVA, grupo al que pertenece Bancamía, realizó el foro ‘Brecha de género, sostenibilidad medioambiental y tecnología: desafíos comunes para la mujer rural’ al que fue invitada Sandra Mendoza, microempresaria de San Antonio (Tolima), quien se dedica a la agricultura y a la ganadería desde hace 28 años.

Durante el acto, la emprendedora de 46 años que hace parte del programa MeBA, que Bancamía puso en marcha junto a ONU Medio Ambiente para facilitar recursos financieros a los microempresarios rurales que quieren implantar medidas de adaptación al cambio climático en sus unidades agropecuarias, empezó su relato contando: “Me propuse convertirme en la primera mujer en presidir el comité de cafeteros de mi comunidad y lo logré. Son 11 hombres y yo la única mujer”.

Sandra puso en marcha un biodigestor, medida de adaptación cuya importancia radica en que a partir de las heces de los cerdos este aparato produce energía que se convierte en fuego para su estufa y también puede encender algunas luces de su casa. Además, al aprovechar los desperdicios, produce un líquido que se convierte en abono orgánico para sus cultivos de café.

Ella cocinaba con leña, actividad que afectaba su salud, le generaba un trabajo mayor, al tener que salir a buscar la madera para preparar los alimentos en mula. Sumado a esto, en tiempos de lluvia tenía la preocupación constante porque la madera permanecía mojada. Esa fue una motivación para adquirir un biodigestor que le cambiara su modo de vivir, además de empezar a convertirse en un actor clave en la conservación de los ecosistemas. Para todo esto, Bancamía, entidad del Grupo Fundación Microfinanzas BBVA, le facilitó recursos económicos y la acompañó durante el proceso de asistencia técnica en la instalación del biodigestor.

Así mismo, en Madrid Sandra habló sobre la importancia de la digitalización de los servicios financieros: “El pueblo más cercano está a más de media hora, y la ciudad, a seis horas. A pesar de todo, gracias a la tecnología que me ha facilitado Bancamía, desde el celular puedo gestionar mi dinero estando en la finca, acceder al estado de mi cuenta desde la aplicación móvil me da mucha libertad ya que vivo lejos de cualquier entidad financiera. Saber cuánto dinero tengo o poder pagar las cuotas de mi crédito me da independencia”.

Según ONU Mujeres, es en las áreas rurales donde vive la mayor parte de los 3.400 millones de personas que no están conectadas en el mundo. Suelen ser mujeres con pocos recursos y con un nivel educativo muy básico.

“El acceso de los emprendedores a las nuevas tecnologías reduce el tradicional aislamiento de las zonas rurales, favoreciendo la cohesión económica y social. A pesar de los importantes avances en este ámbito, continúa existiendo una brecha digital entre las zonas urbanas y rurales”, ha afirmado el representante especial de FAO en España, Ignacio Trueba, en la clausura del acto.

Por su parte, la responsable de Empoderamiento de la Mujer en la Fundación Microfinanzas BBVA, Laura Fernández Lord, aseguró que “en muchos lugares del mundo las mujeres rurales son trabajadoras invisibles. Su actividad no es considerada ‘productiva’ sino una ‘ayuda’, un complemento. Trabajan mayoritariamente en las explotaciones familiares sin recibir nada a cambio”, ha añadido durante su intervención. Sin embargo, ha dicho que “cuando las mujeres rurales tienen el mismo acceso que los hombres a recursos productivos, servicios y oportunidades económicas, aumenta la producción agrícola, y se producen mejoras sociales y económicas inmediatas”.

Sandra lo ratificó con su historia en España, donde manifestó que ha superado las barreras del machismo en su región y en su propio hogar, las de acceso a financiamiento “porque Bancamía y la Fundación Microfinanzas BBVA me han facilitado recursos para cumplir metas, mejorar mi trabajo y ver nuevas oportunidades para mi bienestar y mi negocio”, además del acceso a nuevas tecnologías porque desde su celular puede manejar su dinero, evitando largos desplazamientos, gastar dinero y tiempo.
 
CIFRAS MUJERES RURALES EN BANCAMÍA
 
29% de las microempresarias que atiende Bancamía son mujeres rurales. 

97% de ellas tienen una cuenta de ahorros.
 
41% tienen crédito.
32% tienen microseguros.
66% viven en pareja (casadas o en unión libre).
85% son madres de familia.
43% a lo sumo tienen educación primaria.
El 41% se dedican a actividades agropecuaria en las zonas rurales donde viven.