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Aidé Suárez: constructora de oportunidades en Necoclí, Antioquia

Cada día tenemos la posibilidad de acceder a una amplia gama de bienes y servicios indispensables como alimentos, productos de aseo personal e incluso, servicios de comunicaciones, gracias a los tenderos de nuestro país. Un grupo de microempresarios de gran importancia para la economía nacional.
 
Según el programa Fenaltiendas, para agosto de 2019, más del 60 % de las compras de alimentos de los colombianos se hacía en las tiendas de barrio y el 96% de quienes compran en estos establecimientos pertenecen a los estratos 1, 2 y 3. Por ello resultan tan indispensables estos comercios y en Necoclí, Antioquia, Aidé del Carmen Suárez Polo decidió abrir su propio negocio para surtir las necesidades de su región.
 
Un mercado sin atender en la zona
 
Por extraño que parezca, aunque los estudios confirman que aproximadamente 65 % de los productos que consumen los colombianos son adquiridos en estos establecimientos, en este municipio del occidente del país la oferta de tiendas de abarrotes era escasa.
 
“Acá no había tiendas” relata Aidé del Carmen, participante de Empropaz, quien al identificar esta oportunidad decidió aprovecharla para, también, aumentar su nivel de ingresos y mejorar la calidad de vida de sus hijos.
 
Las personas y las dificultades como oportunidades de desarrollo
 
Con el establecimiento de su negocio, el principal propósito de esta madre de 41 años de edad era mejorar la realidad de su familia, sin embargo en el camino se encontró con más beneficios de los que se imaginaba.
 
En primer lugar, se siente satisfecha porque el ofrecer víveres y abarrotes en su comunidad le permite obtener una ganancia en doble vía, “les estoy ayudando a ellos y me estoy beneficiando a nivel económico, brindándoles un servicio con valor agregado” afirma.
 
Además, ha encontrado la posibilidad de ayudar a los más pequeños de su entorno, poniendo a su disposición un espacio con el equipo y la asesoría suficiente para el desarrollo y envío de sus tareas, según cuenta “ellos lo pueden hacer desde aquí, desde la casa, gratis”. De esta forma también impulsa la formación de los niños quienes, debido a la situación de aislamiento, requieren más que nunca de estos espacios y conexiones.
 
Empropaz como impulso para su negocio
 
Con esta inspiración y energía, Aidé llegó al programa tras solicitar un crédito en una entidad bancaria que tenía convenio con el mismo y hasta la fecha, dice sentirse más que satisfecha. “Le doy gracias a Dios y segundo a Empropaz por llegar a mi vida porque ha sido un apoyo fundamental, me han generado confianza y me han apoyado”.
 
Aidé afirma que a través de su formación ha aprendido sobre contabilidad, manejar redes, darle valor agregado a sus productos, captar clientes e, incluso, mejorar su capacidad de escucha, la cual, ha sido clave para reinventarse en medio de la coyuntura.
 
“No tenía servicios de domicilios, ya lo hice. Si se está quedando la fruta trato de transformar el material, por ejemplo en bolis, ahí vendo el azúcar, la leche. Si el plátano se me va a poner maduro entonces lo transformo y hago bollos. También he hecho tortas de plátano, tortas de maduro y también las vendo”, estas son algunas de las acciones que Aidé ha implementado para mantenerse activa en medio de la contingencia, gracias al apoyo de su formadora, siempre escuchando a sus clientes y sin perder el foco de la idea inicial del negocio.
 
El cambio en su calidad de vida que todos deberían hacer
 
Al preguntarle a esta microempresaria sobre los cambios más positivos encontrados desde que ingresó a Empropaz resalta el dejar de ser empleada y empezar a ser generadora de empleo. “Ya dejé los miedos” dice, además de encontrar en su emprendimiento el beneficio de apoyar y direccionar la educación de sus hijos y las de muchos niños en medio de la adversidad.
 
“Me siento muy agradecida con Empropaz, con el programa, por permitirme mejorar mi calidad de vida, estar más tiempo con mis hijos, apoyar a gente vulnerable que lo necesitan en esta pandemia, brindarles asesoría, darles el internet”, afirma Aidé sobre todos los beneficios personales que ha sentido desde que es participante del programa.
 
Por todo esto es que invita a quienes buscan montar un negocio a que continúen fortaleciendo sus ideas. “No desaprovechen la oportunidad de este programa (…) porque Empropaz simplemente lo que quiere hacer es fortalecer la idea que tú tienes para que así puedas salir adelante y mejorar tu calidad de vida (…) No echen en saco roto esta oportunidad que tienen”.
 
Tal como lo hace Aidé del Carmen en Necoclí, hoy son muchos los emprendedores y microempresarios que se mantienen y se reinventan de la mano de Empropaz, para impulsar su futuro y el de toda Colombia. Conoce sus experiencias, historias y aprendizajes en nuestra sección “Historias”.

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